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Uno de los nuestros

Emilia Seoane Rodríguez: “Creo que las mujeres tenemos muchísimo que aportar a las telecomunicaciones y a cualquier sector en el que nos involucremos”

Hoy conocemos a Emilia Seoane Rodríguez, una de las primeras graduadas de la promoción de Imagen y Sonido de la Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Madrid en 1973. Una gallega a la que no le amilanan los retos, como fue dar el salto a Madrid y apostar por la  por lo innovador y lo desconocido, que suponía entrar en aquel entonces en el mundo de las telecomunicaciones. O como ha sido trabajar en diferentes ámbitos a lo largo de su carrera profesional como el acústico, el educativo la radiocomunicación.

Emilia en primer lugar muchas gracias por aceptar esta invitación para participar en “Uno/a de los nuestros/as”. Cuéntanos ¿cómo empezó tu vocación por la tecnología y en concreto por las telecomunicaciones?

Siendo sincera, no puedo hablar de vocación como tal. Más bien fue una elección. Mis dudas estaban entre Matemáticas, Física o Telecomunicaciones, y me decidí por esta última. Para cualquiera de las dos primeras opciones, la perspectiva laboral que yo veía entonces era ser profesora y en aquel momento no me seducía nada la idea.

¿Por qué elegiste esta carrera? ¿Qué te llamó la atención de ella?

Era algo diferente a todo lo que yo conocía. Todo un mundo por descubrir. Precisamente eso fue lo que me llamó la atención.

¿Cómo fue tu época de estudios en Madrid y cómo fue formar parte de esa primera promoción en la Politécnica?

Estamos hablando del año 69, época de grandes huelgas, manifestaciones, etc. en Madrid. Y de todo hubo. Desde las primeras palabras que oí al llegar a la escuela el primer día de clase en la que alguien, detrás de mí dijo: ¿Y qué hace una chica aquí? Debería estar en su casa barriendo y cosiendo. O las de un “famosísimo” profesor de entonces que en su primera clase, durante la presentación, muy tranquilo dijo: “Y las señoritas, excusan venir a clase. Total no van a aprobar”.  Esas cosas se quedan muy grabadas pero afortunadamente no les hice mucho caso. Creo que más bien me sirvieron de estímulo.

Por el contrario, tuve la enorme fortuna de encontrar a lo largo de toda la carrera unos magníficos compañeros que me hicieron sentir siempre como una más. Me siento muy orgullosa de poder decir que todos ellos, además de excelentes personas son  profesionales de altísimo nivel.

En cuanto a la primera promoción de Imagen y Sonido (entonces era solo Sonido) fue una auténtica aventura.  Un grupo reducido de profesores se propusieron sacar adelante la especialidad y unos poquitos alumnos, decidimos arriesgar. Fue un trabajo de equipo en el que todos participamos. Con muy pocos medios pues no teníamos ni laboratorios. Los profesores consiguieron entonces que nos permitiesen hacer prácticas en los laboratorios del departamento de Acústica del Centro Superior de Investigaciones Físicas, Instituto Torres Quevedo, que al final resultó ser una gran ventaja pues los medios de los que allí disponían no los había en ningún otro sitio de España.

Me gustaría hacer una mención especial al auténtico impulsor de la especialidad, el profesor D. Manuel Recuero,  del que creo que tanto el resto de compañeros como yo guardamos un entrañable recuerdo.

¿Cuántas chicas estabais en clase? ¿Qué te parece que actualmente las vocaciones técnicas estén disminuyendo especialmente entre las chicas?

En primero había 11 grupos y las chicas, que seríamos 6 o 7 estábamos diseminadas en los diferentes grupos. Podíamos coincidir muy puntualmente en alguna clase que impartían para dos o más grupos pero no era lo habitual. Hay que tener en cuenta además que aún no existía el edificio propio de la escuela por lo que nos tenían repartidos entre la escuela de Conde de Peñalver, de Artes Gráficas, de Montes etc. En todas de prestado.

En segundo ya se reducía el número y en la especialidad estaba yo sola. Pero era lo habitual para todas nosotras en aquel tiempo.

Respecto a la segunda pregunta, la verdad es que me llama mucho la atención y no soy capaz de encontrar un motivo que lo justifique. Visto con mis ojos, sobre todo en el número de chicas que se ven en las escuelas y en el mundo laboral, el cambio es enorme y me encanta. Creo que las mujeres tenemos muchísimo que aportar en cualquier sector en el que nos involucremos.

Has trabajado en diferentes ámbitos (acústico, educativo y radiocomunicación), ¿qué te han aportado cada una de ellas?

En acústica fue en el campo en el que menos trabajé. Solo unas prácticas en una empresa de aislamientos acústicos mientras hacía el proyecto fin de carrera y más adelante algún pequeño proyecto de sonorización de locales.

Por razones personales tuve que regresar a mi Orense natal recién terminada la carrera por lo que mis expectativas profesionales se derrumbaron, pues no había la más mínima posibilidad de trabajar en un sector que simplemente allí no existía. Pasé de vivir en Madrid, en donde prácticamente las empresas te iban a buscar a casa a tener cero expectativas profesionales.

Tampoco encontraba trabajo en empresas que buscaban un Ingeniero Técnico sin importar la especialidad. Dato curioso (y triste), cuando contestaba a alguna oferta de este tipo de trabajos siempre me preguntaban si el trabajo era para mi hermano o mi novio. Cuando les decía que no, que era para mí, muy amablemente me decían que lo sentían muchísimo pero que el trabajo era para un hombre. Así eran las cosas.

Con este panorama me decidí por la enseñanza. Y tengo que decir que a pesar de mis reticencias iniciales fue una época muy gratificante tanto a nivel personal como profesional. Y cuando ya lo daba todo por perdido (año 1985), surgió la posibilidad de trabajar en lo que iba a ser Televisión de Galicia. Me contrataron inmediatamente y ahí empezó otra aventura.

Era la tercera de las televisiones autonómicas que se iba a inaugurar (después de la Catalana y la Vasca) y estaba todo por hacer. Con una precariedad de medios tanto humanos como materiales increíble, a base de muchísimo trabajo y también mucha ilusión conseguimos sacarlo adelante.

Por la escasez de personal y prácticamente desde el primer momento tuve que dejar de lado mi especialidad y hacerme cargo de la red de enlaces de microondas, que en principio eran solamente móviles y que había que utilizar para hacer los programas en directo, y más tarde la primera red  de enlaces fijos de larga distancia. Analógicos, por supuesto.  A partir de 1990  implementamos la primera red de enlaces digitales  primero con tecnología PDH, después SDH. Con la digitalización de la red de transporte se inició también el despliegue de fibra óptica.

En el año 1999, la Xunta de Galicia crea la empresa pública Redes de Telecomunicaciones Gallegas, RETEGAL S.A. a la que pasamos a formar parte todo el departamento de la Red de la Compañía de Radio Televisión de Galicia. A partir de 2010, se realiza la última transformación y ampliación de la red de enlaces a Ethernet, contando ya con una gran red de fibra óptica.

Y seguimos creciendo, pues es nuestro objetivo llegar a  todos los rincones de Galicia, cosa harto complicada debido a la difícil orografía de nuestra tierra. Me parece importante destacar que la creación tanto de la Televisión de Galicia como de la Escuela de Ingeniería de Vigo, contribuyeron en gran medida al desarrollo del sector de las telecomunicaciones en Galicia que a día de hoy cuenta con empresas muy importantes tanto a nivel nacional como internacional.

¿Qué parte de tu  trabajo te gusta más y qué especialidad es la que más disfrutas?

Lo que más me ha gustado siempre de mi trabajo es que nunca me he aburrido. Cada día aparece alguna novedad interesante. Incluso ahora, después de muchos años, sigo pensando lo mismo. Desde luego no es como al principio que cada día era una aventura en la que aparecían situaciones y problemas de todo tipo que había que solucionar inmediatamente. Pero creo que si uno realmente se involucra en su trabajo, cada día puede aprender cosas nuevas. He disfrutado (y también sufrido) viendo crecer y transformarse la red de telecomunicaciones en Galicia, pero incluso estos últimos años en los que ya me dedico a temas más transversales dentro de la empresa, sigo manteniendo las ganas de estudiar y aprender.

¿Cómo ha cambiado tu desempeño profesional desde que comenzaste hasta ahora?

Al principio hacía muchísimo trabajo de campo. Y ahí te encontrabas problemas y situaciones de todo tipo. Siempre fui partidaria de conocer los problemas a fondo y como nuestros centros están situados en los montes más altos de Galicia me desplazaba con muchísima frecuencia, para ver nuevos emplazamientos, hacer replanteos, averías complicadas etc. Con el paso de los años, tuve que ir cambiando y dedicar cada vez más tiempo al trabajo desde la oficina.

¿Qué perspectivas de futuro ves para los profesionales de la Ingeniería Técnica de Telecomunicación?

Todas. En este momento no se me ocurre ningún sector de la sociedad en el que no ocupen una parte importantísima las nuevas tecnologías y creo que en cualquiera de ellos tienen cabida los profesionales de nuestro sector.

¿Qué áreas crees que van a tener mejores expectativas de futuro?

Ahí sí que no me atrevo a opinar. Acabamos de comprobar, de una forma bastante dura, la transformación que está sufriendo la sociedad y cómo nuestro sector ha ayudado en gran medida a paliar los efectos devastadores de la pandemia que vivimos.

Si además tenemos en cuenta la enorme versatilidad y la capacidad de adaptación que a lo largo de los años ha demostrado nuestro colectivo, no creo que represente ningún problema la prevalencia de una determinada área.

¿Qué consejo le darías a un/a joven estudiante que se plantea estudiar telecomunicaciones?

No me siento capacitada para dar consejos a nadie, pero si una opinión. Creo que si uno tiene ganas de aprender y está dispuesto a estudiar toda su vida, esta puede ser su opción. Desafortunadamente, el mundo laboral no es hoy muy alentador para los jóvenes y probablemente no es un sector en el que (salvo excepciones) se llegue a ganar mucho dinero, pero casi seguro que estará preparado para afrontar cualquier reto que se le presente.

 

AL PRIMER TOQUE

Una comida: unas nécoras de la ría

Un lugar al que viajar: cualquier país de Europa

Tus hobbies: la música, la lectura, viajar. Tengo muchos

Una película: En el estanque dorado

Un grupo de música: U2

Emilia Seoane Rodríguez

Ingeniera Técnica de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica Universidad Politécnica de Madrid, grado de Imagen y Sonido

Primera colegiada del COETTGA

En su trayectoria profesional ha sido Jefa de Departamento de Radioenlaces en RETEGAL, y actualmente Adjunta de Dirección Técnica de RETEGAL (Redes de Telecomunicacións Galegas)