El principal objetivo de la tecnología debería ser siempre uno: preservar la vida. Todo avance pierde sentido si no es capaz de contribuir a la seguridad de las personas. En este contexto, las telecomunicaciones juegan hoy un papel estratégico incuestionable, especialmente cuando se combinan con sensorización IoT, inteligencia artificial y sistemas de monitorización en tiempo real.
La sensorización aplicada a la prevención de riesgos permite detectar anomalías de forma temprana y actuar antes de que se produzcan accidentes. En sectores críticos como el ferroviario, esta capacidad marca la diferencia entre la anticipación y la reacción tardía, entre la seguridad y el riesgo de siniestralidad.
Uno de los usos más extendidos de la sensorización IoT es la detección de vibraciones. Los sensores registran parámetros como aceleración, velocidad o desplazamiento, que, integrados con software de análisis en tiempo real, permiten identificar desviaciones que superan los límites de seguridad establecidos. Esta información resulta clave para la toma de decisiones técnicas en función del nivel de riesgo detectado.
Las vibraciones constantes —por pequeñas que parezcan—, junto con variaciones térmicas y condiciones ambientales adversas, generan inestabilidad estructural. Gracias a sensores IoT específicos, estas alteraciones pueden medirse y analizarse, facilitando la detección precoz de problemas estructurales en puentes, túneles, muros, taludes o infraestructuras críticas.
En el ámbito ferroviario, garantizar la seguridad y estabilidad de las vías es esencial tanto para el transporte de pasajeros como de mercancías. El incremento del tráfico ferroviario y las mayores velocidades de los trenes modernos suponen una mayor tensión sobre la infraestructura, lo que exige sistemas de inspección y monitorización continua para prevenir incidentes.
La ingeniería española cuenta con capacidad tecnológica y talento contrastado para responder a este reto. Empresas como Mesurex | Instrumentación y Control, fundada en 1996 y con sede en el Málaga TechPark, llevan años desarrollando soluciones de sensorización y automatización aplicadas al ferrocarril, incluyendo sistemas de medición del desgaste de las vías. https://lnkd.in/e8gup-vn
Del mismo modo, Virtualmech, con sede en Sevilla, desarrolla desde hace más de una década VmRail, un sistema de monitorización continua que permite detectar y anticipar fallos en infraestructuras ferroviarias en tiempo real, tal y como recoge una publicación del Diario de Sevilla. https://lnkd.in/eHkJu3Q3
Sin embargo, los hechos recientes demuestran que no basta con inversiones puntuales. La inversión de 5 millones de euros realizada por ADIF en la modernización del centro de telecomunicaciones, finalizada el pasado mes de octubre, no fue suficiente para prevenir ni gestionar adecuadamente el trágico accidente de Adamuz.
Es imprescindible revisar en profundidad los planes de prevención, mantenimiento y monitorización de las infraestructuras, sin escatimar esfuerzos ni recursos. La tecnología existe, el conocimiento está disponible y la ingeniería española está preparada para asumir este desafío.
Porque cuando hablamos de infraestructuras críticas, no hablamos solo de eficiencia o modernización: hablamos de vidas humanas.
Como referencia adicional, se puede consultar la información publicada por Yésica Sánchez en Libertad Digital: https://lnkd.in/eZRzRzUq
La prevención no es un coste. Es una inversión estratégica. Y en este ámbito, las telecomunicaciones y la ingeniería tienen mucho que aportar.
